A partir de 1849, año en que Charles Augustin Sainte-Beuve (1804-1869) comenzó a publicar una columna semanal en el periódico Le Constitutionnel, sus textos se convirtieron en lectura imprescindible dentro del medio literario francés. Para entonces ocupaba ya un lugar en la Academia Francesa, después de la publicación de sus Críticas y retratos literarios, obra que instauró el nuevo método crítico que lo convertiría en el “maestro inigualable de la crítica del siglo XIX”.
Aunque también escribió poesía y narrativa, es en la crítica y la historia literarias donde el talento de Sainte-Beuve se desarrolló. Para conocer a un autor, el ensayista interrogaba acuciosamente a la persona y a sus libros. ¿Qué opinaba Baudelaire o Nerval de la religión? ¿De qué forma les afectaba el espectáculo de la naturaleza? ¿Qué actitud adoptaban respecto a las mujeres o al dinero? Según él, no debía haber separación entre el hombre y la obra, y buscaba en la biografía de los creadores el talento de sus escritos y la esencia de su genio.
Glenn Gallardo