Al iniciar la escritura de la historia de su vida Rigoberta Menchú Tum dice: Chimel, Uspantán, El Quiché, "Corazón de la montaña", es la tierra nubosa que me vio nacer. Lugar espiritual donde se mezclan alientos, suspiros y cantos de abuelos árboles; donde la sinergia del cosmos, la naturaleza, la belleza del paisaje, regalaron sus energías a los conocimientos y destrezas de las abuelas Min Ajkun, Ana Aj lyom, Xwan Aj Jikonel, quienes atendieron y curaron múltiples enfermedades y recibieron con sabiduría tantas criaturas que llegaron al mundo. El amor, la ilusión de una madre por alumbrar una nueva vida se conjugaron, para que yo, Min Rigobeta, respire mi primera bocanada de oxígeno, llore y ría por primera vez y mis lágrimas queden suspendidas desde entonces, en la niebla inmortal que blanquea día y noche los misteriosos bosques de mi cuna natal Laj Chimel.